Conoce a Wyatt, quien no deja que el cáncer le impida vivir
A pesar de enfrentar tratamientos de quimioterapia por su leucemia, Wyatt le ha enseñado a su familia que no hay razón para dejar de vivir plenamente. Gracias al apoyo de su equipo médico en Children’s Health℠, ahora está encaminado a terminar su tratamiento un año antes de lo previsto.
Cuando la mamá de Wyatt notó que su abdomen estaba “realmente grande” e hinchado, intentó darle gomitas para aliviar el estreñimiento infantil. El abdomen del entonces niño de 4 años había ido aumentando de tamaño lentamente durante varios días, pero ella esperaba que volviera a la normalidad por sí solo. Wyatt no mostraba cambios en su comportamiento ni en sus niveles de energía, tampoco tenía fiebre ni otros síntomas, por lo que su madre, Alysia, trató de no preocuparse.
Sin embargo, llegó un momento en que su abdomen parecía demasiado grande para ignorarlo. Entonces ella y su padre, James, lo llevaron al pediatra. Después de realizar algunos análisis de laboratorio sin resultados concluyentes, el pediatra les indicó que fueran de inmediato a Children’s Health, ubicado a una hora de su hogar.
En el hospital, los médicos realizaron más pruebas para descubrir qué estaba ocurriendo, incluyendo radiografías, una tomografía computarizada y una ecografía. Tras descartar otras posibilidades, los médicos regresaron con el diagnóstico: leucemia linfoblástica aguda de células B (LLA), el cáncer infantil más común.
De repente, aquella tarde de julio de 2024, Children’s Health se convirtió en el hospital que Wyatt y su familia visitarían casi todos los martes para sus tratamientos de quimioterapia.
PERSONAS QUE REALMENTE SE PREOCUPAN
Desde el comienzo de su experiencia en Children’s Health, el equipo médico ayudó a la familia a sobrellevar el peso del diagnóstico. “Hicieron que Wyatt estuviera lo más cómodo posible”, comentó Alysia. “Eso fue lo que nos hizo sentir cómodos a nosotros también. Era un momento aterrador, pero nunca se sintió tan aterrador como realmente era gracias a las personas que nos rodeaban”.
El equipo actuó rápidamente, pero siempre se tomó el tiempo para explicarle a Wyatt cada examen y procedimiento, además de responder todas las preguntas e inquietudes de su familia.
Le dieron una manta y un juguete, le pusieron películas para distraerlo e incluso alguien dibujó una playa en la puerta de su sala de emergencias, un gesto que hizo sonreír a la familia y que sigue siendo un recuerdo increíble.
Además, una voluntaria permaneció junto a ellos durante todo el proceso inicial, acompañándolos donde fuera necesario. Con el tiempo, se convirtió en un rostro familiar para Wyatt.
Estos momentos de atención compasiva marcaron el tono de toda la experiencia de la familia en Children’s Health. “Es increíble ver cómo estas personas siguen y siguen entregándose a tu hijo”, dijo Alysia. “Están contigo en los momentos más difíciles. Me encanta ver a personas que realmente se preocupan cada vez que llegas al hospital. Es increíble”.
ENFRENTANDO LO IMPOSIBLE CON LA AYUDA DE OTROS
Durante sus visitas para recibir quimioterapia, Wyatt disfruta ir a las salas de juegos para pintar o hacer pulseras. Allí ha hecho muchos amigos, tanto mayores como menores que él, que también enfrentan desafíos enormes cada día.
“Ha sido muy importante para él conectar con otros niños y ver que no es el único que está pasando por esto”, explicó Alysia.
También le encanta pedir servicio a la habitación (casi siempre espaguetis), participar en juegos de trivia en Seacrest Studios, tocar música con los terapeutas musicales del hospital y coleccionar tarjetas de los perros de terapia de Children’s Health.
Sin embargo, su camino no ha estado libre de dificultades. Perdió su pelo, lo que le hizo sentirse inseguro; se mostraba irritable después de algunos procedimientos; y tuvo que aprender a reducir el ritmo cuando las náuseas provocadas por la quimioterapia aparecían.
Para ayudarlo a procesar lo que estaba viviendo, unos meses después de llegar al hospital, los especialistas en desarrollo infantil incorporaron la terapia de juego a su plan de atención. La terapia de juego ayuda a los niños a comprender mejor sus tratamientos médicos, desarrollar estrategias para afrontar enfermedades graves y recuperar una sensación de control frente a situaciones estresantes.
“Eso le ayudó a tener una buena relación con el hospital”, explicó Alysia. “Se siente con control cuando va al hospital. Ha sido muy poderoso para él. Le hizo sentir que tenía voz”.
AVANCES HACIA EL FINAL DE SU TRATAMIENTO
Children’s Health alberga uno de los programas de leucemia infantil más grandes del país, ofreciendo tratamientos innovadores de última generación.
Cuando surgió un nuevo medicamento de inmunoterapia llamado Blinatumomab, desarrollado para tratar la leucemia linfoblástica aguda de células B, los médicos hablaron con la familia sobre incorporarlo al tratamiento de Wyatt.
Los ensayos clínicos del medicamento se cerraron antes de lo previsto debido a los excelentes resultados obtenidos, por lo que los médicos trabajaron rápidamente para ponerlo a disposición de más niños.
Wyatt recibió inicialmente el tratamiento mediante una infusión en el hospital durante una semana. Después, pudo continuar el resto de los 28 días de tratamiento en casa mediante un sistema portátil que lleva en una mochila.
Gracias a estos avances, los médicos esperan que Wyatt termine su tratamiento en septiembre, un año antes de lo esperado.
MIRANDO HACIA EL FUTURO
Mientras Children’s Health se prepara para inaugurar un nuevo campus pediátrico en Dallas junto con UT Southwestern Medical Center, la familia de Wyatt espera que más niños puedan beneficiarse de la misma atención que él ha recibido.
El nuevo campus fortalecerá la investigación médica, la innovación tecnológica y el desarrollo de tratamientos diseñados específicamente para las necesidades de los niños.
“Esto ayudará a más y más niños, desde los problemas más pequeños hasta los más grandes”, dijo Alysia. “Poder ofrecer un entorno seguro y lleno de cariño no solo para los niños, sino para toda la comunidad, es algo maravilloso”.
EL MISMO NIÑO CON UN ESPÍRITU DE FUEGO
Hoy, Wyatt tiene 6 años y conserva la misma energía y alegría que tenía antes de comenzar su tratamiento. Además, gran parte de su cabello ha vuelto a crecer.
“No sabíamos qué nos depararía el futuro con este diagnóstico, pero todos en Children’s Health nos enseñaron, guiaron y trataron con respeto, amabilidad y gracia”, dijo Alysia. “Gracias a ellos, Wyatt ha seguido siendo el mismo niño con un espíritu de fuego durante todo su tratamiento, y por eso estamos profundamente agradecidos”.
Cada mañana toma una pastilla de quimioterapia y sigue visitando el hospital todos los martes. Siempre llega con una sonrisa lista para compartir y tiene un talento especial para hacer sentir importantes a los demás.
Es seguro de sí mismo, está listo para conquistar el día desde que se levanta y no teme hablar sobre su experiencia con el cáncer ni hacer preguntas difíciles. “Te anima con un abrazo o sorprende a las personas recordando sus nombres”, cuenta Alysia. “Es una luz. Siempre aporta felicidad y diversión a algo que puede ser tan serio y abrumador”.
Después de asistir a un campamento el verano pasado, comenzó el jardín de infancia, un momento de gran orgullo para sus padres. Wyatt sueña con convertirse algún día en agente encubierto.
“Wyatt se ha convertido en un ser humano extraordinario”, afirma Alysia. “Siempre le digo: ‘Si puedes superar cosas tan difíciles siendo tan pequeño, ¿te imaginas todo lo que podrás lograr cuando seas mayor?’”.
La experiencia ha enseñado a su familia lo valiosa que es la vida. Ver a Wyatt sonriendo y jugando al aire libre a pesar de todo les recuerda cada día la importancia de vivir plenamente.
“Puede tener el día más difícil del mundo, y yo le sugiero que descanse un momento, pero es imparable”, dice Alysia. “Nos ha enseñado muchísimo como padres. Los adultos tendemos a quedarnos atrapados en los problemas durante mucho tiempo, pero Wyatt los supera rápidamente. No deja que nada se interponga en su forma de vivir”.